-Estas hermosísima-
-¿De verdad te lo parezco?- preguntó la joven
-Hermosísima-
-Entonces, si así lo piensas ¿por qué nunca has besado mis labios? -
...
-Espero que entiendas que ésto no ha significado nada- susurró poniendose sus medias y acomodándose su vestido
-¿Por qué esto no ocurrió antes?-
- En dos semanas me casaré, ¿lo sabías?-
...
-Cásate conmigo-
-Ya estoy comprometida-
-Cásate conmigo-
-Si sigues, no volveré-
Pero aunque él insistió ella no dejó de visitarlo puntualmente hasta las vísperas de su boda
...
-Cásate conmigo- la miró desesperado
-Si nos casáramos, nos echaríamos a perder al vida mutuamente- sentenció
-¿de qué manera?
-si sigo siendo tu amiga, siempre contarás conmigo, y yo a cambio tendré la adoración de mi esposo
-¿aunque tu no lo adores a él?-
ella dió la vuelta y se fué sin decir adios.
....
-pero, te amo-
-y yo a ti, pero... solo es eso-
y ella, subió al altar a recibir su sacramento.
Oyes, en tu otro blog no veo como comentar xD.
ResponderEliminarPor cierto . . . el fragmento literario que tienes . . . ¿Es de un libro, o fue una experiencia personal?
Porque me hace recordar cosas que no quisiera, que amargan mi alma y llegar por sorpresa a casa de aquella para robarle una parte de su matrimonio entre sus labios con mi necesidad de tenerla.
Y darle cran al marido sin que ella sepa.
nada de lo que escribo es experiencia personal... mis ideas me llevan ahi y pues, el punto es realmente tratar de que alguien viva la experiencia de un sentimiento conocido a través de la lectura...
ResponderEliminarde cualquier manera, gracias por leer mis pequeñas historias